Che, gente, hay que hablar de la sombra que parece perseguir a Atlantic Records. Desde la época de Otis Redding hasta la triste partida de Oliver Tree, el historial de artistas que se fueron antes de tiempo es para quedarse helado. No es solo una cuestión de estadística, es ver cómo se apaga la luz de figuras que estaban haciendo historia en pleno escenario.

Lo de Oliver, allá en Brasil, fue un baldazo de agua fría. Es un golpe tremendo ver cómo se trunca una carrera que venía revolucionando todo. Igual que pasó en su momento con Biggie o Aaliyah, su adiós marca un antes y un después para todos nosotros. Se fue un tipo innovador, y el vacío que deja en la música es enorme.








Da bronca, ¿no? ¿Qué piensan de este historial negro de la industria? ¿Creen que es pura mala racha o el destino a veces se ceba demasiado con los artistas? Los leo acá abajo, tiren la posta.




