En su nuevo material, Suite 1264 se sumerge en una noche oscura, que transcurre en lo profundo del campo. Inmiscuido en la naturaleza, el conjunto entra en una especie de trance donde no existe tiempo ni espacio: “Ahora que estoy loco, es momento de volver, otra vez, a desaparecer”.
“Seis puntas”, mix de armonía simple y poesía introspectiva, funciona como una especie de reflexión en voz alta de sus propios autores. Aparecen, entonces, el cosmos, los paisajes, la noche, las siluetas. Y mientras el cuerpo se relaja y los ojos redescubren sus formas de observar, la mente abandona todas sus certezas para arrojarlas en un universo tan vasto como embriagador.
El registro audiovisual de “Seis puntas” aporta un nuevo margen de profundidad a su lírica, compuesta por energía y química caleidoscópica. O como los propios compositores lo describen: “Una distopía del placer”.



