La noche del viernes 23 de octubre de 2026, el templo del rock de Floresta volvió a temblar bajo el peso inconfundible de los clásicos imperecederos de Black Sabbath.












Bajo el liderazgo del imponente Zakk Wylde, Zakk Sabbath revalidó su idilio con el público porteño en una segunda jornada demoledora en El Teatro Flores, ofreciendo una verdadera lección de heavy metal y celebrando el legado de la banda creadora del género.

Estar con la cámara en el foso durante esta fecha fue una experiencia adrenalínica de principio a fin. Capturar los molinetes de su mítica melena, la potencia de sus solos de guitarra frente al público y la iluminación agresiva de El Teatro Flores requirió velocidad y precisión en cada disparo para inmortalizar la energía desbordante de la velada.
Un Setlist demoledor y ajustado a la medida del Teatro

A diferencia de la lista previa, la hoja de ruta física pegada sobre el escenario para la fecha del 23 de octubre mostró una selección directa y aplastante de temas:
- El arranque fulminante: La banda salió a romper el silencio directamente con la furia de “Supernaut” e inmediatamente engancharon con el frío denso de “Snowblind”, marcando desde el inicio un volumen ensordecedor y una distorsión abrasadora.
- Profundidad y riffs pesados: El viaje continuó por pasajes oscuros con “Under the Sun”, la melodía pesada de “Tomorrow’s Dream”, la versatilidad de “Wicked World”, “Fairies Wear Boots” (denotado en la lista) e “Into the Void”, dejando en claro la densidad sonora que solo la guitarra de Zakk puede imprimir a estos clásicos.
- Bloque de pura adrenalina: La segunda mitad del show desató el pogo con “Children of the Grave”, seguido por “Lord of this World” (figura como “Land of the Blind”), la visceral “Hand of Doom” (marcada como “Hando’ Doomsday Sitters”) y el clásico “Behind the Wall of Sleep”.
- El cierre épico e infaltable: El tramo final reservó la artillería pesada con la fuerza atronadora de “N.I.B.” y el himno antibélico por excelencia, “War Pigs”, coreado a un solo pulmón por todo el teatro para dar un cierre inolvidable a la noche del viernes.


La mística inmortalizada en imágenes
Desde la perspectiva fotográfica, la intensidad del show ofreció momentos clave: la estampa imponente de Wylde dominando el escenario, el sudor y la pasión de la gente en el pogo, y la atmósfera cargada de humo y luces azules que caracterizan a las grandes noches en Flores. Zakk Sabbath no solo rinde homenaje a una leyenda, sino que revitaliza cada canción con una potencia y virtuosismo deslumbrantes.



